¿Dónde acaba mi jersey viejo? Imprimir
Escrito por Administrator   
Domingo, 29 de Septiembre de 2019 19:44

NO TODA LA ROPA USADA TERMINA EN UNA ORGANIZACIÓN HUMANITARIA O EN UNA TIENDA DE SEGUNDA MANO. TONELADAS DE PRENDAS SOBRANTES SON EL MOTOR DE UNA INDUSTRIA MULTIMILLONARIA QUE ARRANCA EN ESE CONTENEDOR QUE HAY CERCA DE SU CASA Y TERMINA EN LA INDIA.

CIEN MIL TONELADAS.-La ciudad de Panipat, a norte de Delhi, es la capital mundial del reciclaje de ropa. Las empresas indias compran, cada año, cien mil toneladas de ropa usada. En Panipat se ven edificios decrépitos, basura, personas que viven en las aceras, niños descalzos entre la inmundicia. “No hay que dejarse engañar por esta estampa. Aquí hay mucha gente rica”, dice Nitin Jindal, de 39 años, propietario de la mayor empresa de reciclaje.

LA ROPA QUE NADIE QUIERE.-A estas empresas de reciclaje indias llega la ropa usada a las que las ONG no han encontrado destino o que nadie compró cuando colgaron en las perchas de las tiendas de segunda mano. Iba a ser destruida. Son el penúltimo eslabón en la cadena de aprovechamiento de la ropa usada.

Ruanda, el país africano que se enfrenta a EE.UU. porque no quiere su ropa usada

DOS EUROS AL DÍA.- Manos manchadas de tintes textiles. Los empleados más veteranos son capaces de reconocer con los ojos cerrados el porcentaje de lana de una fibra. Esta minoría de “expertos” recibe unos tres euros al día. El resto de trabajadores- unos 650 en esta empresa- se conforma con dos euros al día.

POR MUCHAS MANOS.- En Europa, diversas compañías se dedican a comprar la ropa vieja. Pagan 50 céntimos por kilo. Las prendas aún usables las revenderán en los mercadillos de África o las reciclarán para los tejidos de los maleteros de los coches. La ropa que no vale ni para eso, acabará aquí, donde la harán jirones, la blanquearán y la teñirán de nuevo.

HACERLA INVENDIBLE.-Varias trabajadoras cortan la ropa usada, que llega a la India por mar. El gobierno indio prohíbe que en la zona portuaria se “despiste” ni una sola prenda. Temen que la ropa donada acabe en los mercadillos locales y destruya la industrial textil nacional, como ya ha pasado en África.

EN BUSCA DEL CACHEMIR.-Una máquina tritura los tejidos. El cachemir y lo que tenga más de un 80% de lana va a un montón distinto, que se envía sin procesar a Italia. Allí se recicla en hilo de lana y se usa para tejer chaquetas. El cachemir se paga muy bien: 23 euros por kilo. El resto se tratará en la India.

DE AQUÍ AL MUNDO.-La ropa vieja de algodón se tiñe antes de continuar con su procesamiento. Se trata de un negocio globalizado: con el hilo que se produce en la India, las empresas kenianas o bolivianas fabrican nuevos tejidos. Los hilos reciclados se han convertido en uno de los productos estrella de la exportación de la India.