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Escrito por Administrator   
Martes, 07 de Diciembre de 2010 19:30

 

5.-ALCOHÓLICO PRECOZ

En 1913 el escritor americano Jack London, autor de la famosa novela de aventuras “Colmillo Blanco”, publicó el libro autobiográfico “John Barleycorn” que, según su esposa, habría debido titularse “Memorias etílicas”. En él contaba que la primera vez que se emborrachó tenía tan sólo cinco años y que en su adolescencia era capaz de tumbar bebiendo a hombres hechos y derechos. Tras toda una vida sufriendo los estragos del alcohol, London logró desintoxicarse a los treinta y siete años. Tres años después, aquejado de fuertes dolores renales y pulmonares, se suicidó con una dosis de morfina, a pesar de que solía presumir de que llegaría a centenario.

 

 

6.-NADA ES LO QUE PARECE

Por extraño que pueda parecer, Louise May Alcott, autora del popular libro para adolescentes “Mujercitas”, escondía un gran secreto tras su imagen de solterona romántica y puritana: su adicción a la morfina. La novelista americana comenzó su relación con esta opiáceo tras contraer las fiebres tifoideas cuando trabajó como enfermera durante la Guerra Civil estadounidense. A partir de este momento su dependencia fue en aumento, hasta el punto que llegó a resultarle indispensable para dormir. Durante más de dos décadas sufrió constantes mareos, dolores de cabeza y extremidades y una continua fatiga que sólo cesaron con su muerte a los cincuenta y cinco años de edad. Estudios recientes señalan que sus males pudieron deberse a alguna enfermedad autoinmune crónica, probablemente lupus.

 

7.-UN PUÑETAZO ANTOLÓGICO

En 1976, tras acabar la proyección privada de una película titulada “La Odisea de los Andes”, el escritor Gabriel García Márquez se acercó a su colega Mario Vargas Llosa con la intención de saludarlo, ya que hacía tiempo que no se veían. En aquel instante el novelista peruano, sin mediar palabra, le propinó un fuerte puñetazo en la mandíbula que lo dejó tirado sobre la alfombra del teatro. Antes de que nadie tuviera tiempo de reaccionar, Vargas Llosa abandonó el lugar dejando a todos los presentes completamente desconcertados. Hasta aquel momento había existido una gran amistad entre ambos escritores, y García Márquez declaró que desconocía totalmente los motivos de la agresión. Posteriormente, tras muchas conjeturas, los mentideros literarios llegaron a la conclusión de que Vargas Llosa se dejó llevar por la ira al enterarse de que Gabo había aconsejado a su esposa Patricia que se separara de él, debido a que estaba viviendo un tórrido romance con una modelo norteamericana.

8.-LA MEJOR FORMA DE AFRONTAR LA MUERTE

En una ocasión un periodista preguntó a Ernest Hemingway si había algo que lamentaría antes de morir. El escritor, que no tenía pelos en la lengua, respondió: “El arrepentimiento es el lujo de quienes creen que vivirán de nuevo. Olvídese de toda esa basura: coraje, dignidad, arrepentimiento… Cojones, eso es todo lo que se necesita para morir bien. Cojones”.

 

9.-MUERTE POR ARMA ARROJADIZA

El poeta griego Terpandro de Lesbos falleció de forma fulminante mientras cantaba sus poemas al son de una lira. Por lo visto, un espectador le arrojó un higo con tanta puntería que se le metió en la boca y se le atascó en la tráquea.

10.-MUERTE SOLIDARIA

La escritora y filósofa de origen judío Simone Veil murió de inanición en un hospital de Londres en 1943. Aunque se encontraba convaleciente a causa de una tuberculosis, no quiso renunciar a su activismo político y decidió comer exclusivamente la misma cantidad de comida que los nazis proporcionaban a los ciudadanos franceses durante la ocupación. Poco después de comenzar la protesta falleció a causa de un fallo cardíaco a la edad de treinta y cuatro años.

 

Última actualización en Miércoles, 26 de Diciembre de 2018 22:08
 
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